DOMINGO I DE ADVIENTO CICLO B
Domingo 3 de Diciembre de 2017
REFLEXION
1.- Comenzamos hoy el tiempo de Adviento. Un periodo de cuatro semanas en el que nos preparamos para la celebración del Nacimiento de Jesús; y el Evangelio que acabamos de escuchar comienza con una afirmación que es como un grito: ¡VELAD!! ESTAD DESPIERTOS!!
Un grito que hemos de escuchar y hacer caso porque el Nacimiento de Jesús nos recuerda que hemos de renacer, quizá volver a empezar, porque nuestra vida cristiana está adormilada y con poca vida.
Estamos adormilados y amodorrados por la pereza, por la desgana, por el conformismo, por nuestra fe rutinaria y con poca vida… y necesitamos despejarnos y despertar.
Sólo el que está despierto puede escuchar y puede mirar.
**Necesitamos escuchar con atención la voz de nuestro corazón y de nuestra conciencia para descubrir y reconocer lo que hay en nuestro interior, conocernos mejor y aceptar sin escusas ni justificaciones lo que hay en nosotros que no es bueno, que no nos gusta y que hemos de cambiar o mejorar.
**Necesitamos estar despiertos para poder escuchar con atención la Palabra de Dios que nos habla de Amor y de Vida, de Perdón y Misericordia, de Alegría y Esperanza. La Palabra que nos enseña el camino por el que avanzar para ser felices y hacer el bien. La Palabra que nos recuerda que Dios camina a nuestro lado haciéndose uno de nosotros.
**Necesitamos estar despiertos para escuchar la voz de los sin voz que reclaman compañía en su soledad, apoyo en su sufrimiento, comprensión y compasión. A los que nos hablan y no les prestamos atención ni les hacemos caso.
**Hemos de estar despiertos para ver al anciano desatendido, al enfermo que muchas veces es solamente un número, al que pasa hambre, al que no llega a fin de mes, al que llora sin que nadie se fije en él.
**Hemos de estar despiertos y vigilantes para descubrir la presencia de Dios en todos los acontecimientos de nuestra vida y los signos de salvación y de amor que quedan ocultos ante tanto ruido de fiesta que no tiene nada que ver con lo que nosotros queremos celebrar y anunciar.
2.- Cuando estamos despiertos y vigilantes es cuando nos damos cuenta de que necesitamos renacer, recuperar la frescura de nuestra fe, la espontaneidad de nuestra sonrisa que debe ser contagiosa y el convencimiento de que todos somos hermanos y no podemos dejar de ser solidarios.
Cuando estamos despiertos y vigilantes es cuando nos podemos dar cuenta de que hay demasiadas voces y gritos en nuestro entorno que quieren hacer de la Navidad un producto más de consumo sin ninguna referencia religiosa.
Cuando estamos vigilantes y despiertos es cuando nos podemos dar cuenta si queriendo o sin querer nos estamos dejando arrastrar por el ambiente navideño artificial que nos rodea.
3.- ¿Qué podemos hacer en esta primera semana de preparación?
Os propongo estar despiertos y hacer el esfuerzo de escuchar:
**Escuchar la voz de nuestro corazón
**Escuchar con atención la Palabra de Dios
**Escuchar tantas voces que nos reclaman atención y a las que quizá no hacemos caso.

