TENTACIONES

DOMINGO I DE CUARESMA CICLO C

Domingo 10 de Marzo de 2019

REFLEXIÓN

          1.- Al igual que a Jesús el Espíritu nos conduce a cada uno a este tiempo de Cuaresma que debe ser un tiempo de desierto, un tiempo en el que hemos de buscar y encontrar lugar y momentos de silencio y de soledad para poder escuchar la voz de nuestro corazón, la voz de nuestra conciencia y la voz de Dios que nos llega a través de su Palabra.

          En esa escucha descubriremos también cuáles son las principales tentaciones con las que el diablo pretende alejarnos de Dios. Hemos de estar atentos para no caer en ellas.

++La tentación del egoísmo.

          Sólo pensamos en nosotros mismo y todo está en función de lo que nos gusta, nos apetece, nos interesa. Y esos deseos giran en torno a lo material: el dinero, el placer, la fiesta, la falta de control de nuestras pasiones y de nuestros impulsos más primarios que se concretan en los que llamamos pecados capitales: la avaricia, la lujuria, la ira, la pereza, la gula, la envidia.

++ La tentación del poder.

          Es la manera como se manifiesta la soberbia.

          Queremos estar por encima de todos y de todo a costa de lo que sea, aunque sea con malas artes. Soy el mejor, el que más sabe, el que nunca se equivoca. Me permito humillar, criticar, juzgar, calumniar, despreciar, arrinconar… con tal de salir siempre ganando y no perder el poder y estar por encima de todo y tener a todos a mi servicio.

          Todos y siempre me tienen que obedecer porque lo que mando siempre es bueno.

          No reconozco que me puedo equivocar, que otros puedan tener razón. No escucho, no hago caso a nadie, no acepto que me corrijan.

++La tentación de creerme Dios.

          Me permito intentar manejar a Dios y tenerlo a mi servicio. Cuando acudo a Dios es para pedirle que se haga mi voluntad, intento negociar con Él y chantajearle mediante promesas, ofrendas, limosnas, oraciones. Y cuando no me concede lo que pido me enfado, me distancio de Él, me quejo porque he hecho muchas cosas buenas y no me merezco que no me haga caso.

          2.- Para vencer esas tentaciones hemos de tener las mismas actitudes de Jesús:

++La austeridad, tal como Él vivió en el desierto, procurando no ser caprichosos, moderarnos en la comida, en los gastos, no tener un montón de cosas que no necesitamos, y compartir lo que tenemos con los que están necesitados. La austeridad nos enseña a no considerar como indispensable tener muchas cosas y también a ser generosos.

++Frente al egoísmo empeñarnos en tener siempre la actitud de servir a los demás sin pedir nada a cambio, con la bondad y la generosidad propia del que hace del Amor la norma fundamental de su vida, tal como hizo y nos enseñó Jesús.

++Frente a la soberbia aprender a ser humildes. Reconocer nuestras limitaciones, nuestras debilidades, nuestras equivocaciones. Estar siempre dispuestos a pedir perdón y a perdonar. Agradecer al Señor todo lo que tenemos y sobre todo estar dispuestos a hacer lo que Él quiere y espera de nosotros.

          3.- Busquemos durante esta Cuaresma nuestros tiempos y lugares de desierto para escuchar al Señor y reconducir nuestra vida poniendo nuestros ojos en Él.

Scroll al inicio