SOMOS TALENTOSOS

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO  ORDINARIO CICLO A
Domingo 16 de Noviembre de 2014  (S. Leandro)
REFLEXIÓN

1.-Este es uno de los pasajes del Evangelio que nos resulta familiar. Sin embargo, siempre que lo vuelvo a leer me sugiere cosas nuevas.

  • En primer lugar  me pregunto si conozco todos los talentos que me ha dado el Señor. Quizá me conformo con saber los que tengo, sin pararme a pensar si esos son todos; sin profundizar ni dedicar tiempo a conocerme más y saber cosas de mi que ni conozco.
  •    En segundo lugar me pregunto  si los estoy aprovechando bien, de modo que den fruto abundante, o me dejo llevar por la pereza, la comodidad, el miedo, la cobardía… Y como el que había recibido un talento, lo escondo conformándome con no perderlo.
  • En tercer lugar no sé si me he preguntado alguna vez  para qué me ha dado el Señor los talentos. Y a mí me parece que para dos cosas:

+ para mi propio bien, mi santificación, mi felicidad

+ para ponerlos al servicio de los demás.

  1. Leandro tuvo siempre una especial preocupación porque que los cristianos estuvieran bien formados humana y espiritualmente para hacer fructificar sus talentos y para ello fundó una Escuela (como una Universidad).  Esa es una invitación a que nosotros procuremos y nos esforcemos en tener una buena  formación en todos los aspectos de modo que podamos aprovechar bien nuestros talentos. Y así, empezando por nuestras familias, podremos ir constuyendo la Gran Familia Parroquial que anuncie con alegría el Evangelio.

2.-Algún día el Señor nos llamará a su presencia y nos preguntará qué hemos hecho con sus talentos.

¿Qué voy a llevar en mis manos?

¿Qué le voy a presentar?

No me pedirá más de lo que puedo hacer y dar de mí. Si me dio dos, me pedirá dos más. Pero sí me pedirá que me haya esforzado en aprovechar y hacer fructificar lo que me confió.

Pero no debo olvidar que al que mucho se le dio, mucho se le exigirá.

Al que ha hecho todo lo que ha podido siempre le recompensará con generosidad: “Como has sido fiel en lo poco te daré un cargo importante. Pasa al banquete de tu Señor.”

Que san Leandro nos proteja y nos cuide. Y con su guía y su ayuda hagamos siempre lo que el Señor espera de nosotros.

Scroll al inicio