ADVIENTO DOMINGO IV CICLO C
Domingo 23 de Diciembre de 2018
REFLEXIÓN
1.- Las lecturas de hoy nos piden que pongamos nuestra atención en la persona de María.
++Con una actitud humilde y confiada abrió su corazón a Dios y puso toda su vida en sus manos, dispuesta a obedecer y a hacer su voluntad, a pesar de que no entendía nada porque la propuesta de Dios la sobrepasaba. Ella es la mujer en la que Dios se hace carne. Está preñada de Dios, llena de Dios. Ella le dijo a Dios SI.
++Su actitud de Servicio es ejemplar.
Conocedora de que está embarazada de seis meses su prima Isabel, no duda de ponerse en camino para acompañarla en un momento tan importante siendo, además, una mujer mayor. Y en su servicio es portadora de Dios, de modo que Isabel y el niño quedan llenos del Espíritu Santo. Y ambas elevan a Dios un canto de alabanza y de gratitud por tan gran regalo.
2.- La Iglesia es imagen de María.
++Está llena de Dios. Ha sido hecha depositaria de la gracia de la salvación para administrarla y distribuirla a todos los hombres.
Una Iglesia que, como comunidad de creyentes, debe buscar siempre ser santa y manifestar en sus palabras y sus obras el camino de santidad que debe anunciar y hacia el que debe dirigir a todos los cristianos.
++Debe ser también una Iglesia al servicio de los más necesitados, de los más débiles, de los más excluidos, de los que más necesitan ser servidos. Una Iglesia siempre en camino, siempre dispuesta a hacer presente el Amor de Dios en todos los rincones de la tierra.
Y eso es lo que debemos intentar como comunidad parroquial.
3.- María es imagen y modelo de lo que nosotros deberíamos ser.
++Tener siempre nuestro corazón abierto a la presencia del Amor de Dios para que sea Él quien llene nuestra vida, a pesar de nuestros pecados y debilidades. Y hacerlo con una actitud humilde y confiada.
++Como María estar siempre dispuestos a ponernos en camino para servir a cuantos nos necesiten, teniendo los ojos bien abiertos y no pasar de largo ante cuantos, como Isabel, necesitan de nuestra atención y servicio de forma especial, porque son los más olvidados.
++Y también como Ella, ser portadores de Dios, procurando manifestar en nuestras palabras y nuestras obras toda la bondad y la misericordia de Dios, porque es Él quien llena nuestro corazón y nuestra vida, y se hace presente a través de nosotros.
4.- Cercana ya la Navidad, os invito a reflexionar sobre estas tres actitudes de María (estar llenos de Dios, ser serviciales y ser portadores de Dios en nuestro servicio) para que todos podamos tener la misma alegría que María e Isabel.

