DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C
Domingo 30 de Junio de 2019
REFLEXIÓN
1.- En las lecturas de hoy Jesús nos explica cómo quiere que sean y se comporten sus discípulos.
++No quiere que le sigamos a medias, poniendo condiciones, o diciéndole: espera que he de hacer antes otras cosas. Al contrario: quiere que seamos radicales y exigentes con nosotros mismos; que dejemos todo y sea Él lo primero y lo más importante de nuestra vida, nuestro Amor más grande.
++Quiere que comencemos junto a Él una vida nueva, que tengamos una meta, un horizonte nuevo que oriente para siempre nuestra vida. Quiere que miremos a los demás con unos ojos nuevos que nos permitan descubrir sus cualidades y todo lo bueno que hay en sus vidas.
++Quiere que actuemos con bondad de corazón, con ternura y con misericordia, de modo que hagamos presente su amor en todo momento y en todos los lugares.
++No quiere que volvamos la mirada atrás con nostalgia, añorando nuestro pasado y deseando lo que hemos dejado. Quien mira atrás no sirve para el reino.
Cuando seguimos a Jesús así nuestra vida se realiza en plenitud, no necesitamos nada más, somos completamente felices.
2.- Quiere también que a lo largo de nuestra vida le preparemos el camino para su encuentro con todo el que busque la verdad y la alegría.
Quiere que seamos respetuosos, pacientes y comprensivos con quienes piensan distinto, con quienes no quieren escuchar.
Quiere que su Palabra, su persona, su Amor, sea aceptado con libertad y con interés. Que anunciemos proponiendo y no imponiendo. Que aceptemos con humildad y con paciencia los rechazos y los desprecios que podamos sufrir.
Jesús está en contra de cualquier violencia ejercida en su nombre y así lo manifiesta al reñir a los discípulos que querían pedir que el fuego del cielo abrasara a la aldea de Samaria que no quiso recibirles.
3.- Todas estas propuestas de Jesús hemos de meditarlas con calma y con profundidad para que podamos descubrir cómo es nuestra vida de cristianos. Que nos preguntemos con qué radicalidad y con qué exigencia seguimos a Jesús. Con qué respeto escuchamos y tratamos a quienes piensan distinto a nosotros.
Y sobre todo que nos preguntemos si Jesús es nuestro Amor primero y cuál es la causa de que no lo sea.

