REPLANDECER

DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN

Domingo 6 de Agosto de 2017

REFLEXION

         Después de decirles varias veces que tenía que sufrir mucho por parte de las autoridades judías, ser  azotado, condenado… Jesús quiso fortalecer la fe de los discípulos, se los llevó a una montaña alta y se manifestó ante ellos con toda su gloria y su grandeza.

         En este acontecimiento hay dos mensajes para nosotros:

 

         1.- También nosotros somos invitados a contemplar su gloria y su grandeza. Más aún, a entrar en la nube, como los discípulos, y participar de ella, de esa gloria, y escuchar la voz del Padre.

         Ese es el sentido último de nuestra vida y hacia el que hemos de caminar cada día.

         Hemos de vivir con los pies en la tierra pero con los ojos mirando al cielo para no perder  el rumbo de nuestro camino ni olvidarnos de que nos hemos de ir transformado, transfigurando, cada día para parecernos cada vez más al Señor y manifestar su gloria en nuestra vida.

 

         2.- Como los discípulos  también nosotros oímos continuamente la voz del cielo:”Este es mi Hijo predilecto. Escuchadle

         No es lo mismo oír que escuchar. Podemos oír muchas cosas que nos son indiferentes y no prestar atención. Escuchar es poner atención a lo que se nos dice para entender y reconocer el mensaje que se nos quiere hacer llegar.

         Cada vez que celebramos la Eucaristía, cada Domingo, proclamamos la Palabra de Dios y cada vez que leemos por nuestra cuenta un pasaje de la S.E. llega a nosotros la Palabra  Dios.

         Podemos oír y no escuchar. El Señor nos dirige su Palabra para que la escuchemos como dirigida personalmente a cada uno,  la meditemos preguntándonos: Qué me quiere decir el Señor, qué quiere que haga, que cambie, que corrija, que ponga en práctica para que mejore tanto en mi relación con el Señor como en el trato con los demás.

 

  1. Escucha, pon en práctica, mejora, cambia…

**¿Qué actitud tenemos ante la Palabra de  Dios, la Palabra de su Hijo predilecto? ¿Escuchamos con atención? ¿Respondemos con prontitud y con alegría?

**Ese es el camino que nos irá cambiando, transformando, transfigurando, para pareceros cada vez  más  a Jesús y manifestar su gloria.

**Intentemos responder a esas preguntas y hagamos algún  pequeño  compromiso respecto a lo que hemos d cambiar o mejorar esta semana.

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