PACIENCIA

DOMINGO III DE CUARESMA CICLO C
Domingo 28 de  Febrero de 2016
REFLEXIÓN
         1.-Fijémonos hoy en la parábola de la higuera.
         El dueño del campo lleva varios años pasando a recoger los frutos de la higuera sin encontrar ninguno. Pide al labrador que la arranque porque ocupa un sitio  inútil.
         El labrador, en un gesto de bondad le pide que espere, que tenga paciencia; que la cuidará para que dé el fruto que el dueño desea encontrar.
         2.- Nosotros podemos vernos reflejados en esa parábola.
         Por una parte tal vez el Señor se sienta defraudado porque espera de nosotros que demos frutos de buenas obras que hagan presente su amor y no los encuentra. Nos ha dado mucho, pero nosotros no hemos cambiado en nada.
         Lo primero que hoy nos pide el Señor es QUE NOS CONVIRTAMOS, que cambiemos, que sepamos reconocer y valorar todo el amor que Él ha puesto en nosotros y que sepamos aprovecharlo y hacerlo fructificar.
         3.- También la parábola pone ante nosotros otra actitud que nos es necesaria: LA PACIENCIA.
El labrador le pide una nueva oportunidad. Él se encargará de cuidarla con más interés. Le pide paciencia porque confía que la higuera llegue un momento en que dé frutos.
El Señor tiene mucha paciencia con nosotros. Espera que cambiemos, que mejoremos, que estemos más cerca de Él. No se cansa nunca de esperar y de perdonar. Pero no damos los frutos que desea encontrar. S. Pablo nos recuerda: “Estad contentos porque la paciencia de Dios es vuestra salvación”. Sigue confiando en que somos capaces de cambiar.
*De la misma manera hemos de tener paciencia en primer lugar con nosotros mismos. No perder la esperanza, levantarnos cada vez que tropezamos y caemos a causa de las tentaciones y de nuestras debilidades. Seguir caminando. Seguir avanzando.
*También hemos de tener paciencia con los demás:
+Aceptando las limitaciones, los defectos y las debilidades de los demás.
+Perdonar y ofrecer nuevas oportunidades procurando no tener exigencias excesivas.
+Respetar el ritmo que cada uno tiene en su crecimiento  y en su progreso personal.
+Ahorrar críticas, maledicencias, calumnias, juicios precipitados, palabras o comentarios innecesarios.
+Crear en nuestro entorno un ambiente de calma, de bienestar, de armonía, de paz.
         4.- Estamos ya a mitad de la Cuaresma. ¿Cómo la estamos aprovechando? ¿Qué progresos hemos hecho?
         No nos desanimemos. Todavía es tiempo de volver a empezar.
         No olvidemos las palabras claves de esta semana: CONVERTIRNOS, CAMBIAR Y TENER PACIENCIA con nosotros y con los demás. Son actitudes necesarias para acoger en nosotros el Amor Misericordioso de  Dios.
         Que Él nos ayude.

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