DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
Domingo 10 de Junio de 2018
REFLEXIÓN
1.- Al escuchar este pasaje del Evangelio nos encontramos con que a Jesús le lanzan dos acusaciones muy duras:
**No está en sus cabales.
**Está endemoniado y cuanto hace es con el poder de Satanás.
¿Por qué a Jesús le lanzan estas acusaciones tan graves?
**En primer lugar podemos entender que sus familiares están muy preocupados porque sus palabras y su comportamiento crean en su entorno opiniones y reacciones diversas, algunas de ellas irritando y escandalizando a mucha gente y en especial gente importante.
Su familia le quiere proteger y va en su busca para apartarlo de aquel entorno peligroso.
**En segundo lugar están las autoridades religiosas que se sienten cuestionadas en todos los aspectos:
+Es cuestionada su autoridad porque imponen y exigen el cumplimiento de leyes y normas que esas mismas autoridades han establecido, creando una maraña de obligaciones y preceptos de obligado cumplimiento que olvidan lo fundamental de la Ley de Dios: El Amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como es amado por el mismo Dios.
Unas normas que esclavizan y asfixian, y vacías de toda misericordia.
+Es cuestionada su autoridad porque su vida es incoherente, llena de mentira e hipocresía porque son los primeros que no cumplen lo que exigen a los demás, hasta el punto que Jesús dice a sus seguidores: No hagáis lo que ellos hacen, porque no hacen lo que dicen y mandan.
2.- Jesús es un hombre libre ante las normas que son preceptos humanos, que esclavizan y crean problemas de conciencia artificiales y olvidan la Ley de Dios.
Jesús pone a las personas y su dignidad por encima de la Ley. Trata con respeto a todos, especialmente a los excluidos y humillados. Defiende a los más débiles y desprotegidos. Pone a cada uno en su lugar empezando por los niños porque son los más frágiles. Tiene igualdad de trato con las mujeres, se deja ayudar por ellas, se deja tocar, habla con ellas sin ningún reparo. Acusa a quienes viven en la mentira y la falsedad.
3.- Jesús aprovecha toda aquella situación para afirmar que su verdadera familia son los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Los que ante todo hacen la voluntad de Dios. Lo que ponen el Amor a Dios y a los demás en primer lugar.
REFLEXIONEMOS UN MOMENTO:
++ ¿Somos esclavos de las normas y preceptos humanos y de su cumplimiento estricto o somos capaces de actuar según nuestra conciencia y según la Ley de Dios?
++ ¿Ponemos la dignidad y el respeto a las personas por encima de cualquier norma y de cualquier prejuicio?
++ ¿Escuchamos con atención la Palabra de Dios y estamos dispuestos a hacer lo que Él nos pide, aunque tengamos que ir contra corriente?

