MISERICORDIA

DOMINGO IV DE CUARESMA CICLO C
Domingo 6 de Marzo de 2016
REFLEXIÓN
1.-Esta parábola que llamamos del hijo pródigo podríamos mejor llamarla la parábola del Padre Bueno. Nos encontramos con
-Un hijo exigente y caprichoso pide su herencia y malgasta todos sus bienes de forma irresponsable.
El recuerdo del amor y de la casa de su Padre le hace reflexionar y toma la decisión de volver.
-Otro hijo que más que amar a su Padre, le teme; cumple cuidadosamente sus obligaciones, y le echa en cara que acoja con amor al hermano que regresa.
Tiene un corazón duro y sin misericordia. Juzga, condena y se niega a personar.
-Un Padre Bueno con entrañas de misericordia, con un amor sin límites, que cada día sale a esperar al hijo que se fue y sale a su encuentro cuando lo ve llegar. No le pide explicaciones, se alegra de su regreso y hace una fiesta.
2.- El Señor nos pregunta a nosotros a quién nos parecemos.
Probablemente nos parecemos un poco a los dos:
-Malgastamos todos los bienes tanto materiales como espirituales que el Señor pone en nuestras manos. Los utilizamos de forma irresponsable y caprichosa y llega un momento en que nos sentimos pobres y vacíos.
-El Señor nos invita a reflexionar para darnos cuenta de que nos hemos alejado de El y que hemos de cambiar. Hemos de tomar la decisión de ponernos en camino para pedir perdón y encontrarnos con un Padre Buenos que no pide explicaciones, que no juzga ni castiga, que nos abraza, hace una fiesta y nos dice: Qué bueno que viniste, que alegría poder abrazarte, decirte que te quiero y que deseo que estés siempre conmigo.
-En ocasiones podemos parecernos al hermanos mayor . Tememos a Dios pero no le amamos; tenemos un corazón duro y exigente dispuesto a juzgar y condenar porque no tenemos entrañas de misericordia. No queremos o no sabemos perdonar.
         No entendemos que Dios nos ama y que desea que seamos como El.
         3.- Acerquémonos al Sacramento del Perdón y nos encontraremos con ese Padre misericordioso que nos está esperando y nos dice: ¡Qué bueno que viniste!¡Cuánto he deseado que estuvieras conmigo!
         Que este sea el compromiso de esta semana para que el tiempo de Cuaresma de frutos abundantes en nuestra vida.

Scroll al inicio