DOMINGO IV DE ADVIENTO CICLO A
Domingo 22 de Diciembre de 2019
REFLEXIÓN
1.- Dios sorprende siempre a los hombres con su manera de hacer las cosas.
++Sorprendió a María proponiéndole ser su Madre, y ante esa sorpresa
+María reacciona con desconcierto, con preocupación, con miedo, con incertidumbre. ¿Cómo será esto…?
+El Ángel la tranquiliza: “No temas…Esto es cosa de Dios. Él te cubrirá con su sombra…”
+Consciente de todo cuanto supone ese embarazo: incomprensiones, críticas, calumnias, rechazos… ACEPTA la propuesta de Dios, CONFÍA en Él y responde: “Aquí estoy, haz de mi lo que quieras”.
++Grande fue también la sorpresa de José
+Piensa que María le ha sido infiel que no se ha comportado como la mujer del que está enamorado y no lo entiende.
+Se siente decepcionado, roto de dolor porque todo su proyecto de vida se ha derrumbado
+Se siente traicionado, dolido, humillado, piensa en las burlas y los comentarios que va a recibir, sumido en el dolor y en la oscuridad.
+Como a María también el Señor le dice: “NO TEMAS, esto escosa mía. Acoge a María porque necesita de ti, de tu ayuda, de tu apoyo, de tu comprensión, de tu compañía. YO estaré contigo.
+José tampoco entiende nada, pero CONFÍA, ACEPTA la propuesta de Dios, y con enorme humildad y paciencia, acoge a María dispuesto a colaborar en los planes de Dios tan difíciles de entender.
2.- Nosotros también nos vemos sorprendidos por Dios. Nuestra vida está llena de momentos de alegría y de tristeza, de luz y de oscuridad. Nos encontramos envueltos en la oscuridad y en la luz de situaciones que no esperamos, que nos desconciertan, que nos rompen y nos llenan de dolor y de las que no sabemos cómo salir. De situaciones que nos llenan de una alegría que no sabemos explicar.
+Si escuchamos con atención oiremos como el Señor nos dice: NO TEMAS, esto también es cosa mía. Estoy a tu lado, CONFÍA, ACEPTA esta situación que no entiendes. Poco a poco descubrirás lo que quiero de ti.
+Quiero llenar tu vida de Mi PRESENCIA, hacer que tu corazón sea semejante al Mio.
+Te necesito para que, con tu paciencia, tu esperanza, tu sonrisa y todos tus gestos de bondad y de generosidad hagas presente Mi AMOR entre quienes te rodean.
+Quiero que colabores conmigo en mi plan de salvación.
3.- El Adviento es tiempo para dejarnos sorprender por Dios al decirnos que, como a María y a José, nos necesita, para reflexionar en silencio y preguntarnos ¿qué estamos dispuestos a responder?
ACEPTEMOS que Dios nazca en nuestro corazón y hagamos posible que Dios ocupe en el mundo el lugar que le corresponde.

