SOMOS JESÚS

JUEVES SANTO CICLO A

Jueves 13 de Abril de 2017

REFELXIÓN

         1.- S. Pablo transmite  los cristianos de Corinto la tradición más antigua de la Última Cena, de la Celebración, ya entonces, de la Eucaristía:

Tomad y comed, esto es mi Cuerpo. Tomad y bebed, es mi Sangre

         Estamos tan acostumbrados a oírlo y repetirlo que no nos damos cuenta de la importancia que tiene. Es Jesús que nos dice a cada uno y con otras palabras: Comed mi Pan. Soy yo. COMEDME porque quiero ser  una misma cosa con nosotros. Quiero que cada  uno de vosotros, allí don estéis seáis YO MISMO con vuestras palabras y vuestras obras.

         Repetid esto y hacedlo en memoria mía.

 

         2.-En cada Eucaristía se hacen verdad las palabras de Juan que acabamos de escuchar: “Jesús, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo”. Ya no puede amar con más intensidad. Su amor por cada  uno de nosotros no tiene límites. Jesús está enamorado de nosotros.

         Cuando descubrimos ese enamoramiento de Jesús nos sentimos desbordados, asombrados, absolutamente emocionados y con una alegría tan grande que tenemos la necesidad de decirle:

Soy todo para Ti. Sólo para Ti.

         Así la Eucaristía se convierte en el centro de nuestra vida porque necesitamos alimentarnos con el Pan de Jesús, sentir su Amor sin límites, y la fortaleza para seguir siendo Jesús en todo momento y en todas las situaciones de nuestra vida.

 

         3.- Es necesario recordar ahora otro gesto especial de  Jesús: Enamorado de nosotros necesita seguir manifestándonos su Amor sin límites. Así  El, que es el Maestro y el Señor,  arrodillado ante sus discípulos comienza a lavarles los pies.

         Esa era una tarea reservada a los esclavos que, arrodillados a los pies de sus señores, estaban dispuestos a cualquier servicio, a recibir órdenes, menosprecios, riñas, golpes… Tenían que servir siempre y servir bien.

         Jesús, el Maestro y el Señor, quiere ocupar el lugar de los esclavos, y a continuación les dice y nos dice: Os he dado ejemplo.  Haced vosotros lo  mismo. Sed esclavos de todos por amor y con amor.

 

         4.- Celebrar la Eucaristía no es un acto piadoso más de nuestra vida cristiana. Es sobre todo asumir el compromiso de Ser siempre Jesús, Servir siempre como Jesús, Amar siempre como Jesús, y por eso necesitamos alimentarnos continuamente de El.

         Los que van a participar repitiendo el gesto de lavar los pies, nos representan a todos nosotros, al igual que el sacerdote representa a Jesús.

         Dejémonos amar por Jesús con su mor sin límites y  comprometámonos a amarle y amar a los demás como El nos ama.

Scroll al inicio