FIESTA DE LA INMACULADA CICLO C
Sábado 8 de Diciembre de 2018
REFLEXIÓN
1.- Celebrar en este tiempo del Adviento la Fiesta de la Inmaculada es celebrar la fiesta de nuestra esperanza y contemplar en Ella las actitudes necesarias para acercarnos bien dispuestos a la Navidad.
María, como todos los buenos judíos, esperaba con anhelo que Dios cumpliera la promesa de enviar el Mesías que salvara a los hombres de las consecuencias del primer pecado.
Su vida estaba llena de Dios, con los ojos puestos en El, dispuesta a cumplir su voluntad. Dios se enamoró de María al contemplarla llena de gracia y con un corazón absolutamente limpio, y le propuso ser la Madre de su Hijo.
Como todo ser humano tuvo sus miedos y sus dudas: ¿Cómo será eso si yo no conozco varón? ¿Qué va ocurrir? Dios la tranquilizó y la animó: No temas, enviaré el Espíritu Santo, tu Hijo será mi Hijo. Para Dios no hay nada imposible. Y María aceptó con total libertad la propuesta de Dios.
2.- ¿Cuál fue la actitud de María?
++La humildad. “¿Quién soy yo? ¿Cómo va a ser esto?”
++La aceptación incondicional de María: “Si. Aquí está la esclava el Señor. Haz de mi lo que quieras.”
++La disponibilidad para hacer lo que el Señor quisiera de Ella a lo largo de toda su vida.
++La gratitud porque Dios se fijó en Ella para hacer obras grandes.
++La limpieza de corazón en su actitud, en sus intenciones, en su vida. Por eso la llamamos y la reconocemos Inmaculada.
3.- Pongámonos bajo su protección y pidámosle que aprendamos a acoger al Señor en nuestra vida como Ella lo hizo, teniendo sus mismas actitudes y siguiendo su ejemplo.

