HAMBRE

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 12 de Febrero de 2017

REFLEXIÓN

         1.- “No he venido  a abolir la Ley sino a dale su verdadero significado”

         Así comienza el pasaje del Evangelio que acabamos de escuchar, para que tengamos siempre  presente que vivir como verdaderos discípulos de  Jesús no es cumplir escrupulosamente las leyes y normas que se nos proponen y que muchas veces son sólo criterios humanos.

         Lo importante es entender el verdadero significado de esas leyes para llegar al corazón del mensaje de Jesús: el AMOR. Y es el Amor lo que nos impulsa y nos obliga a ver en cada hombre un “Hijo de Dios y un hermano nuestro” que merece todo respeto a su dignidad porque es igual que nosotros.

         2.- Es desde esta perspectiva desde la que hemos de vivir esta Jornada contra el hambre en el mundo” promovida por Manos Unidas. Basta que tengamos en cuenta dos datos importantes:

*Hoy más de 800 millones de personas pasan hambre.

*Hoy más de 1.300 toneladas de alimentos, aptos para el consumo, acaban en la basura.

         *Hoy el mundo no necesita más comida. Necesita más gente responsable y comprometida para que haya una más justa distribución de los bienes.

         No basta con que tengamos hoy un gesto de generosidad para sentirnos solidarios. Es más necesario ser responsables y hacer autocrítica respecto al uso y el abuso de los bienes que tenemos:

*¿Cuánta comida tiramos o desperdiciamos cada día nosotros?

*¿Cuántas cosas tenemos que no utilizamos y que vamos amontonando?

*¿Cuántas veces damos más importancia al dinero y al poder que al respeto y a la dignidad de las persona?

         Ayudar a solucionar el problema del hambre en el mundo empieza por aprender nosotros a vivir con más austeridad, a compartir y repartir lo que tenemos y nos sobra con más generosidad, a hacer uso de todos los bienes que tenemos con más responsabilidad.

         3.- Además de alimento también hay hambre de justicia y de Dios.

*Los refugiados, las víctimas de la guerra y el terrorismo, los que no tienen trabajo ni cobran un salario digno y justo…

*El miércoles  un refugiado en Valencia decía en un periódico: “Fuimos acogidos con mucho respeto y afecto, pero luego nos abandonaron a nuestra suerte sin ayudarnos a encontrar trabajo, vivienda, atención sanitaria, escuela… ¿Es eso lo que hay que hacer?

*¿Cómo podemos hablar de Dios que es Amor sin límites si nuestras palabras no están acompañadas de nuestras obras?

         La Campaña contra el hambre nos exige a hacer un sincero examen de conciencia para darnos cuenta de lo que hacemos y lo que debemos cambiar. Pensémoslo delante del Señor.

Scroll al inicio