HACER EL BIEN

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 19 de Febrero de 2017

REFLEXION

         1.- Cuando oímos decir a Jesús: “Sed perfectos como Dios vuestro Padre es perfecto”, nos sorprende esa exigencia porque nos sentimos incapaces de cumplirla.

         Y es que el Señor nos pide lo máximo para que no olvidemos que siempre podemos un poco más. Y si nos lo pide es porque sabe que somos capaces.

         Fijaos en las expresiones d Jesús:

+Se os dijo: “ojo por ojo… pero Yo os digo: “No respondáis haciendo lo mismo, presentadle la otra mejilla”

+Si alguien te pide la túnica, dale también el manto…

+Si te alguien te pide que le acompañes una milla, acompáñale dos…

         El Señor nos pide que seamos generosos. Que no pongamos límites al bien que podemos hacer.

         Es como si nos dijera que  siempre podemos hacer un poco más. Siempre podemos hacer las cosas mejor. Siempre podemos avanzar en parecernos más a Él.

 

         2.- En lo referente al mandamiento del amor al prójimo, aún es más exigente: “Habéis oído: amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos”

         Y nuestro pensamiento siempre es el mismo: Es imposible.

         No debemos confundir el amor del que habla Jesús con lo que nosotros solemos entender por amor. Pensamos que amar es tener  y sentir un afecto sincero, una emoción de ternura y simpatía, un cariño que necesito expresar. El amor que Jesús nos pide es una actitud, un modo de ser, de estar, de actuar, hacia cualquier persona. Es tener hacia el que me ha ofendido la buena disposición de ayudarle si me necesita, tenderle la mano, dedicarle tiempo… apartando de mi corazón cualquier sentimiento de rencor y deseo de venganza.

         Es lo mismo que hace el Señor con nosotros: Hace salir el sol y manda la lluvia para malos y buenos aunque no seamos agradecidos y no lo merezcamos.

         Si el Señor nos pide que seamos así es porque sabe que podemos. Amar a los amigos es muy fácil. Lo hacemos todos. Nosotros debemos hacer un poco más: ayudar, procurar hacer el bien a quienes no nos aman porque es eso lo que hace el Señor y hemos de ir aprendiendo a hacerlo aunque sea poco a poco.

 

         3.- ¿En cuántas cosas puedo ser un poco mejor? ¿En qué aspecto de mi vida me comprometo a mejorar?

         Es verdad que no es fácil, pero para Dios nada hay imposible. Pidámosle que nos ayude.

Scroll al inicio