DOMINGO V DE CUARESMA CICLO B
Domingo 18 de Marzo de 2018
REFLEXIÓN
1.- Aunque este pasaje del Evangelio nos parezca un poco confuso, podemos descubrir que Jesús habla de su presente, de su futuro y de nosotros.
**DE SU PRESENTE
++Es consciente de que su situación se va complicando porque sus palabras y sus obras ponen al descubierto la vida hipócrita y falsa de los dirigentes religiosos de Israel.
Quieren hacerlo desaparecer, matarlo, utilizando todo tipo de trampas, denuncias falsas, calumnias.
++ Jesús tiene la tentación –como ser humano que es- de pedir al Padre que le libre de ese trance, de todo sufrimiento y la angustia que ve que tendrá que pasar, pero no quiere dejar de cumplir su misión porque para eso ha sido enviado.
**DE SU FUTURO
++Acepta la voluntad del Padre aunque comporte grandes dificultades, amarguras, sufrimientos.
De la misma manera que “si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no puede dar fruto” así ocurre con Jesús. El fruto de su Vida será Su glorificación; Su resurrección será Su triunfo definitivo sobre sus enemigos, sobre el pecado, sobre la muerte.
++Será el triunfo del Amor y de la vida sobre el egoísmo y la muerte; será el triunfo definitivo de la entrega desinteresada y de la apertura al servicio y al bien de los demás.
++Será el triunfo de Dios sobre el Diablo, de la bondad de Dios sobre toda clase de maldad.
**Y DE NOSOTROS
++”El que me siga correrá la misma suerte que Yo”.
++Seguir a Jesús es estar dispuesto a perder la vida, a renunciar a mis planes y mis proyectos para seguir los proyectos y los planes de Jesús, a sufrir descalificaciones, humillaciones, persecuciones, incluso la muerte por vivir en la vedad, por denunciar las injusticias, la violencia, la mentira, la falta de Amor.
++Seguir a Jesús es estar dispuesto a ser grano de trigo escondido en la humildad y la humillación, en el no prestigio y no brillo humano. Estar dispuesto a la entrega generosa y desinteresada.
++Es también no apartar la mirada en la resurrección, en la glorificación, en el triunfo del Amor.
++No perder la seguridad de que sólo desde el Amor y la semejanza a Jesús vamos construyendo el Reino en la Iglesia, en la Parroquia, en la familia, en nuestro entorno.
REFLEXIONEMOS UN MOMENTO
++¿Queremos ser grano de trigo que muere para dar fruto y entregarnos a los demás?
++Por donde queremos empezar: ¿la familia, la parroquia, los amigos?

