DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
Domingo 29 de Julio de 018
REFLEXIÓN
1.– Las enseñanzas que nos ofrece hoy la Palabra de Dios son tan sencillas que no necesitan muchas explicaciones. Así que os las voy a ofrecer casi como en un telegrama.
Se pueden resumir en palabras que, como he hecho en alguna otra ocasión, podemos llamar mágicas.
1.-GENEROSIDAD
Generoso fue el profeta Eliseo cuando, después de recibir los 20 panes de cebada y una alforja de grano nuevo, como primicia a la que tenía derecho según marcaba al Ley, manda a su criado: “Dáselo a la gente para que coma”.
Prescinde de aquel alimento y manda a su criado que lo reparta entre aquellas cien personas para que coman.
Generoso fue aquel muchacho que sólo tenía cinco panes y dos peces, se desprendió de ellos y los puso en las manos de Jesús para que comieran más de cinco mil personas. “Repartidlos entre la gente”.
Generosidad la de Dios, porque cuando ponemos nuestras pocas cosas en sus manos las multiplica por cien o por mil o por más.
2.- HUMILDAD
Eliseo porque no quiere protagonismos y manda a su criado que haga el reparto entre la gente. No quiere hacerlo él. No quiere que la gente se sienta en deuda con él.
Jesús que manda a los discípulos que repartan los panes y que, cuando la gente ve el milagro y se da cuenta de que quieren hacerlo rey, se escabulle y se esconde en un lugar desierto y solitario Él solo. No quiere ningún agradecimiento ni honores mundanos.
3.- SOLIDARIDAD
Ninguno de los dos, ni Elías ni Jesús, buscan protagonismos, ni agradecimientos, ni aplausos, ni premios. Sólo piensan en hacer el bien y aliviar el hambre de la gente, aliviar el sufrimiento de quienes carecen de la necesidad más básica para vivir como es la comida.
Sólo quieren que la generosidad se convierta en solidaridad, en estar junto al que sufre, al que llora, al que carece de todo. Sólo quieren desprenderse de lo que es prescindible y ponerlo al servicio del que más lo necesita.
GUARDEMOS SILENCIO
++Que la Palabra de Dios que hemos escuchado golpee con fuerza en nuestro corazón y nos cuestione.
++Que mirando en nuestro yo más profundo nos preguntemos si somos generosos de verdad o compartimos lo que no queremos.
++Que nos preguntemos si esperamos agradecimientos y que otros lo sepan, o somos humildes y no queremos que nuestra mano derecha sepa lo que hace la izquierda.

