DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
FIESTA DE CRISTO REY
Domingo 22 de Noviembre de 2015
REFLEXIÓN
1.- Cuando Dios creo el mundo soñó en un paraíso para regalárselo a los hombres con el encargo de que lo disfrutaran, lo cuidaran y fueran felices.
Los hombres no han hecho caso a Dios y dejándose llevar por el orgullo y el egoísmo, han destrozado ese regalo, no han sabido agradecerlo, ni cuidarlo, ni disfrutarlo, ni ser felices.
Basta con que nos asomemos a los medios de comunicación para asombrarnos de tanta guerra y violencia, crímenes gratuitos cometidos por odio y por venganza. Colas de gentes que huyen de las matanzas y de las guerras, pasando enormes dificultades, buscando un poco de tranquilidad y de paz pero que encuentran todas las puertas cerradas por intereses materiales y egoísmos inconcebibles. Demasiada hambre, demasiadas injusticias, demasiados robos; demasiada indiferencia hacia los más débiles, los más excluidos, los más ignorados.
En nuestra oración nos dirigimos a Dios con un lamento: Esta tierra, Señor, no es tu reino; no es el paraíso que nos regalaste y que soñaste para que fuéramos felices!
Y una pregunta: ¿Cuándo vendrás? Por qué no haces algo para remediar tanto sufrimiento y tanta destrucción?
El Señor nos responde: Sí que he hecho: Os he hecho a vosotros. Vosotros que lo habéis destrozado todo sois los que debéis arreglarlo, reconstruirlo, y hacer posible que vuelva a ser el paraíso, que sea mi Reino.
2.- El Señor nos pide que construyamos su Reino apoyándonos en la única ley que lo hará posible: EL AMOR. Pero un Amor que no se quede en palabras sino que se manifieste en el respeto y en el trato bondadoso a todo y a todos.
Nuestra responsabilidad es que el Amor se convierta en obras:
*Esforzarnos por vivir en la verdad siendo transparentes y coherentes.
*Respetar la dignidad de todo lo creado especialmente de los hombres; todos somos imagen de Dios e hijos suyos sea cual sea la raza, el país, las creencias. Todos necesitamos ser amados y tratados con respeto.
*Trabajar por la justicia, la libertad y la paz.
Solamente así seremos felices y haremos felices a los demás. Solamente así haremos que el Sueño de Dios sea una realidad.
3.- Demos gracias a Dios por el paraíso que nos ha regalado.
Pidamos perdón porque entre todos lo hemos destrozado.
Pidámosle ayuda para comprometernos seriamente a trabajar sin descanso para que la tierra sea su Reino.

