DOMUND

DOMINGO XXIX DEL TIEMPPO ORDINARIO CICLO A

Domingo 22 de Octubre de 2017   DOMUND

REFLEXIÓN

         1-Al escuchar este pasaje del Evangelio necesariamente hemos de prestar atención a dos dimensiones de nuestra vida:

**1**Al afirmar que hemos de DAR A DIOS LO QUE ES DE DIOS Jesús quiere que nos preguntemos si Dios ocupa en nuestra vida el lugar que le corresponde, es decir: El centro de nuestro corazón.

         Si no es así, tampoco será Dios el centro de la Iglesia ni de la Parroquia porque la Iglesia somos nosotros. Nos preocuparemos de un montón de cosas materiales que irán apartando a Dios de nuestra vida: Actividades, organización administrativa, locales, dinero, los cargos que tenemos, el prestigio personal, priorizar nuestras opiniones sobre las de los demás, la imagen que damos, lo que pensarán de nosotros, lo que podemos influir en los que nos rodean.

         Actuaremos de forma que provocaremos envidia, rencillas, calumnias, murmuraciones, maledicencia…. Pero lo peor de todo es que lo más importante no será el anuncio del Evangelio de forma atractiva y convincente. Dios no será el centro de nuestra vida y no transmitiremos la necesidad de que sea así.

         Así pues: ¿Damos a Dios el lugar que le  corresponde? ¿Es el centro de nuestra vida?

**2** Afirmar que hemos de DAR AL CESAR LO QUE ES EL CESAR es no olvidar que también hemos de preocuparnos de que Dios ocupe en el mundo el lugar que le corresponde y como consecuencia colaborar de forma eficaz en la construcción de un mundo mejor, de un mundo como Dios lo soñó cuando lo creó y a la vez ser nosotros mismos anunciadores del Mensaje de Jesús.

         Muchos quieren que el cristianismo, el mensaje de Jesús, se quede encerrado en los Templos y en las Sacristías. Quienes eso afirman no tienen en cuenta que los cristianos también formamos parte de la sociedad y nuestro comportamiento cristiano se ha de manifestar necesariamente allí donde estemos. No hemos de imponer nada, pero sí manifestar sin miedo lo que pensamos y actuar como debemos.

         Comportarnos como debemos es vivir con coherencia preocupándonos de ser pacíficos y pacificadores facilitando el diálogo y la convivencia, procurando que las leyes sean más justas, que haya un reparto equitativo de los bienes materiales para que no sean unos pocos quienes tienen mucho y muchos los que tienen poco, defender los derechos de los más pobres, olvidados y excluidos, de que todos tengan vivienda digna, derecho a la atención sanitaria, a la educación.

         Es también pagar nuestros impuestos, pagar un salario digno a nuestros empleados, ser solidarios y compartir nuestros bienes con quienes tienen menos que nosotros…

         ¿Contribuimos al bien de la sociedad en que vivimos?

         2.- Hoy celebramos el DOMUND. Son muchos los misioneros que anuncian el Evangelio en lugares en los que nunca han oído hablar de Jesús, y lo hacen sobre todo haciendo presente el Amor de Dios con el ejemplo de su vida y con todo lo que contribuye a que tengan una vida más digna, y así, con sus obras son expresión del Amor de Dios en los lugares en donde ellos están.

         Acompañémoslos con nuestra oración, con nuestros donativos para que puedan llevar a cabo sus proyectos, y con el compromiso de trabajar nosotros en la construcción de un mundo mejor tal como nos pide hoy Jesús.

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