DOMINGO I DE CUARESMA CICLO B
Domingo 22 de Febrero de 2015
REFLEXIÓN
1.- Las lecturas de hoy nos invitan a hacer de la Cuaresma un tiempo de desierto.
El desierto es un lugar sin caminos; un lugar de silencio y soledad en el que sólo podemos encontrarnos con nosotros mismos y con Dios. Sólo podemos escuchar nuestra propia voz y la Suya.
Es un lugar inhóspito, sin ninguna comodidad, en el que hemos de aprender a vivir con austeridad.
Hemos de buscar en esta cuaresma momentos de silencio y soledad para preguntarnos hacia donde nos dirigimos, cual de la meta de nuestra vida, para comenzar a caminar. Y como en el desierto caminar sin parar. En el desierto pararse y no avanzar es la muerte.
Hemos de aprender a vivir con austeridad. En la mochila de nuestra vida llevamos demasiadas cosas que no nos dejan caminar. Cosas y deseos materiales, preocupaciones, agobios… que nos impiden avanzar hacia nuestro encuentro con el Señor.
2.- S. Marcos no detalla cuáles fueron las tentaciones de Jesús, pero sí afirma que fue tentado por Satanás con propuestas que le alejaban de cumplir la misión que el Padre le había encomendado eligiendo el camino más fácil y de menos sufrimiento.
Podemos preguntarnos cuáles son nuestras tentaciones. Cuáles son las cosas que nos alejan de Dios y nos llevan por caminos que no nos dejan vivir como cristianos. Cada uno hemos de descubrir nuestras tentaciones y no dejarnos arrastrar por ellas, pero pienso que hay una que nos es común: la tentación de la indiferencia.
Hay muchas cosas importantes ante las que somos indiferentes:
+Con frecuencia somos indiferentes ante Dios. Muchas veces no es importante nuestra relación con El ni poner en práctica sus enseñanzas siendo coherentes.
+Somos indiferentes ante los demás a no ser que nos afecte muy de cerca. Nos molesta tener que dedicar tiempo o cambiar de planes cuando alguien nos pide ayuda prefiriendo tener una actitud egoísta y cómoda. Nos da igual si les hacemos perder el tiempo o si les dejamos solos sin hacerles caso.
La indiferencia nos hace no escuchar, no aceptar al otro como es, no tener en cuenta su opinión y sus necesidades.
3.- Ante todo esto el Señor nos dice hoy con energía: Convertíos, Cambiad!! Aprovechad este tiempo de gracia para reconocer vuestras tentaciones, no dejaros arrastrar por ellas y acercaros al Señor.
Creed en el Evangelio. Creed que el Señor salva. Creed que el Señor os ama.
Pidamos al Señor en la Eucaristía que sepamos aprovechar este tiempo de Cuaresma para mejorar como cristianos y estar más unidos Él.

