I DOMINGO TIEMPO ORDINARIO CICLO B
BAUTISMO DE JESUS
Domingo 11 de Enero de 2015
REFLEXION
1.- La festividad del Bautismo de Jesús nos ofrece la oportunidad de recordar y reflexionar sobre nuestro propio Bautismo. Estamos acostumbrados a reconocer y a decir que estamos bautizados, pero pocas veces nos paramos a pensar la importancia que tiene para nosotros y a qué nos compromete.
2.-Quiero detenerme en el gesto más significativo: EL AGUA DERRAMADA SOBRE LA CABEZA DEL QUE SE BAUTIZA.
El agua nos recuerda inmediatamente dos cosas: La limpieza y la vida. Y ambas se hacen realidad sobrenatural en el Bautismo.
* Por el Agua Dios limpia nuestro corazón, borra todos nuestros pecados y nos regala un vestido blanco.
*Por el Agua Dios nos da su Vida, una Vida Nueva con dimensión de eternidad. Una Vida que es para nosotros un nuevo nacimiento porque nacemos a la Vida de Dios y quedamos incorporados a una nueva familia: la Gran Familia de los Hijos de Dios que es la Iglesia.
3.- Haber quedado limpios de todo pecado y haber nacido a una Vida Nueva nos compromete a varias cosas:
* A esforzarnos por mantener limpio nuestro corazón, limpia la vestidura blanca, haciendo constantemente el esfuerzo de apartarnos de todo mal y de todo pecado.
*A conservar y hacer crecer la Vida Nueva, defendiéndola de todo lo que la puede dañar y deteriorar, y cuidarla y hacerla crecer con la oración, la escucha y meditación de la Palabra de Dios, la Eucaristía, y limpiarla y renovarla, si es necesario, por el sacramento de la Confesión.
* A participar activamente en la vida de la Iglesia y en concreto de la parroquia, como miembros vivos de la Gran Familia de los Hijos de Dios.
4.- Pidamos al Señor que sepamos reflexionar y profundizar en estos aspectos del Sacramento del Bautismo porque afectan directamente a nuestra vida de cristianos y así aprendamos a vivir con más coherencia y con más alegría nuestra fe.

