BAUTISMO

BAUTISMO DE JESUS CICLO B

Domingo 7 de Enero de 2017

REFLEXIÓN

         1.- Una vez terminadas las celebraciones del Nacimiento de Jesús comenzamos a contemplar todos los acontecimientos y la predicación de la vida pública de Jesús.

         Jesús, como un buen israelita, acude a Juan para ser bautizado. Juan ya había anunciado que tras él venía alguien más grande al que ni siquiera se atrevía a desatarle las sandalias. Y en el momento del Bautismo desciende el Espíritu Santo sobre Jesús confirmándolo como el Mesías prometido y anunciando: “Este es mi Hijo amado en quien me complazco”.

         El Padre se complace en Jesús porque es Dios mismo hecho uno de nosotros, porque pondrá rostro humano al Amor de Dios y porque cumplirá la promesa de salvación hecha a los hombres desde el principio.

 

         2.- Cuando nosotros fuimos Bautizados, aunque no oyéramos su voz, también Dios nos miró con ternura y dijo: “Este es mi Hijo Amado en quien me complazco”. Porque cada vez que el Señor nos mira se ve a sí mismo reflejado como en un espejo.

         Aunque la mayoría de nosotros no lo recordamos porque fuimos Bautizados siendo pequeños, deberíamos reflexionar y meditar con frecuencia la importancia de que el Señor nos llame sus hijos amados y predilectos. Meditar cómo el Señor nos cuida y nos protege, se preocupa y comparte nuestras alegrías, nuestras tristezas, nuestros sufrimientos. Cómo está siempre a nuestro lado y no nos abandona nunca.

         Llamarnos Hijos suyos, predilectos, es motivo de una gran alegría que no deberíamos perder nunca. Más aún: quizá deberíamos celebrar con más fiesta la fecha de nuestro Bautismo (que la mayoría no sabemos cuándo fue) que el cumpleaños de nuestro nacimiento.

 

         3.- El Señor también dice que se complace en nosotros. Por eso deberíamos preguntarnos si le damos motivos para que se complazca o más bien, en muchas ocasiones, se puede sentir decepcionado.

         **Se complace si cada día hacemos el esfuerzo de corresponder a su Amor intentando amarle con todo nuestro corazón y todas nuestras fuerzas.

         **Si cada día nos esforzamos por poner en práctica las enseñanzas que nos transmitió por medio de Jesús, pareciéndonos cada vez más a Él y andando por un camino recto.

         **Si cada día nos empeñamos con un compromiso serio en colaborar en la construcción del Reino procurando que en el mundo esté presente el Amor, la libertad, la Justicia, y la Paz.

 

         4.- De la misma manera que en su Bautismo se manifestó públicamente la misión de Jesús y Él comenzó a llevarla a cabo, así también, después de celebrado su Nacimiento y recordando nuestro Bautismo, podría ser hoy el momento de retomar nuestro compromiso de vivir como verdaderos Hijos de Dios y colaborar en la construcción del Reino.

REFLEXIONEMOS un momento

**Tengo siempre la gran alegría de ser Hijo de Dios?

**Intento serlo cada día?

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