DOMINGO VI DE PASCUA CICLO B
Domingo 6 de Mayo de 2018
REFLEXIÓN
1.-Todo lo que podemos leer en los Evangelios es extraordinariamente importante, pero quizá el pasaje que acabamos de escuchar nos transmite lo que Jesús quiere que no olvidemos nunca para que nos sirva de referencia constante en nuestra vida como discípulos suyos.
I/ Lo más importante de nuestra vida no es que amemos a Dios, sino que nos dejemos amar por Él. Es Él quien nos ha amado primero, quien nos dice que es Él el que nos ha elegido, el que se ha fijado en nosotros, nos ha mirado con especial ternura para decirnos: TE AMO, SOY TU AMIGO, y preguntarnos: ¿QUIERES SER MI AMIGO?
Incluso antes de que respondamos el Señor nos dice: “No te llamo siervo. Te llamo amigo porque todos mis secretos, todo cuanto hay en mi corazón, te lo he dado a conocer. No te escondo nada.
¿Me dejo Amar por el Señor, dejo que me cuide, que me acompañe, que me guíe?
II/ Quizá nos preguntamos y le preguntamos. ¿Y qué he de hacer para ser tu amigo?
Permanecer en mi Amor, permanecer unido a Mi como el sarmiento a la vid. Cumplir mi único mandamiento, mi único deseo: Que os améis los unos a los otros como Yo os he amado y como os sigo amando.
Para permanecer en su Amor hemos de aprender a salir de nosotros mismos, a olvidar la palabra YO que tantas veces repetimos y utilizar más y mejor la palabra TU Y VOSOTROS.
A mirar más allá del pequeño círculo de nuestra vida diaria, de lo cotidiano y poner los ojos en quienes viven en las periferias de nuestra sociedad y de nuestra vida: Los que están solos, los que gritan y no son escuchados, los que nunca han recibido una palabra de cariño o un gesto de ternura, los que necesitan una mano que los levante, los que tienen el corazón roto porque en su vida sólo han recibido golpes y heridas, los que son esclavos de todo y quizá son tratados como esclavos de todos sin ningún respeto a su dignidad.
Y todo esto no como un gesto bonito y ocasional que llama la atención y nos deja satisfechos, sino como una actitud de vida permanente: PERMANECED EN MI AMOR.
III/ También el Señor nos dice hoy: “Os he elegido yo y os he destinado para que os pongáis en camino”, para que no os quedéis pensando ¡qué palabras tan bonitas y que bonito proyecto! Necesito que os pongáis en camino ya, que comencéis a amar ya, a salir de vosotros mismos y buscar al que necesita ser amado ahora mismo.
Quizá hemos de comenzar por nuestro círculo más cercano porque a lo mejor están en las periferias de nuestra vida, están alejados de nuestro corazón, están olvidados o necesitan recibir ayuda, o un gesto de cariño y cercanía, o una palabra de perdón, o simplemente que nos acordemos de ellos, les visitemos, les hablemos… No es muy complicado. Sólo hace falta comenzar.
REFLEXIONEMOS UN MOMENTO
++ Qué vamos a hacer para permanecer en el Amor del Señor?
++ Qué vamos a hacer para comenzar a ponernos en camino?

