ADVIENTO DOMINGO II DEL CICLO C
Domingo 9 de Diciembre de 2018
REFLEXIÓN
1.- Sólo podemos hacer crecer nuestro deseo y anhelo de Dios si le dejamos entrar en nuestra vida y tenemos una relación frecuente. Pero, queriendo o sin querer, van apareciendo o vamos poniendo obstáculos que impiden que el Señor llegue a nuestro corazón.
Oímos el grito de Juan el Bautista: “¡¡¡Allanad el camino, enderezad las sendas!!! ¡¡¡Que los montes se abajen y los valles se levanten!!!”
Revisemos nuestra vida y pensemos cuales pueden ser las barreras:
++La autosuficiencia que nos hace creer que nos bastamos a nosotros mismos y no necesitamos de nadie ni siquiera de Dios.
++Nuestro materialismo y el deseo de tener cada vez más, que quizá se ha convertido en nuestro Dios y al que dedicamos mucho tiempo y mucho esfuerzo.
Todas esas barreras pueden ser los que llamamos pecados capitales:
++La soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia, la pereza.
++ Y también los desánimos, la tristeza, el sentirnos fracasados e inútiles, la falta de autoestima y la sensación de que no somos capaces de nada…
2.- Son grandes murallas y grandes barrancos que hemos de destruir y hacer desaparecer de nuestra vida. Por eso también Juan el Bautista nos grita: “¡¡Convertíos para que se os perdonen los pecados!!”
Convertirnos es cambiar, sustituir los grandes obstáculos por las virtudes que puedan allanar y facilitar el camino para que llegue el Señor a nosotros:
++La humildad, la generosidad, la intención y el corazón limpio, el dominio de nosotros mismos tanto en nuestro mal genio como en comer y beber descontroladamente; conformarnos con lo que somos y tenemos dando gracias al Señor y aprendiendo a aprovechar bien lo que Él ha puesto en nuestras manos con el esfuerzo diario para avanzar en mejorar nuestra manera de ser y nuestras actitudes.
++Y a medida que vamos cambiando irá mejorando nuestra autoestima y nuestro ánimo.
3.- Cuando nos miramos a nosotros mismos y nos damos cuenta de todas estas cosas, nos parece que es mucha la tarea y quizá mucho el esfuerzo. Para ir avanzando y acercarnos a ese objetivo necesitamos
++Orar con confianza y con constancia, con la seguridad de que para Dios nada hay imposible, y además es El quien tiene más deseos de venir a nuestra vida y a llenar nuestro corazón.
++Y cada día hacer un pequeño examen de conciencia para darnos cuenta de lo que hemos ido mejorando y también de aquello que nos resulta más difícil, y así dar gracias al Señor y pedirle fuerzas para seguir caminando.
PENSEMOS ante el Señor
++Qué objetivo o qué compromiso queremos ponernos esta semana
++Para que este tiempo del Adviento nos sirva para renovar nuestra vida y aumentar en nosotros el deseo y el anhelo de Dios.

