Para conquistar Jericó, el Señor pidió a Josué que, junto a todo el pueblo de Israel, rodeara la ciudad. A la séptima vuelta las murallas cayeron (Josué 6).
Inspirándonos en Josué y el pueblo de Israel, el pasado 8 de octubre de 2024, los feligreses de la parroquia San Leandro compartieron una noche de oración, caminando alrededor de Valencia.
El objetivo era simbólico y espiritual: así como Josué rodeó Jericó, nosotros rodeamos Valencia en oración, pidiendo al Señor que derrumbe las “murallas” que hay en nosotros y en los corazones de muchos de nuestros hermanos. Al orar y caminar juntos, pedimos a Dios que esas barreras caigan y que el amor y la luz de Cristo puedan entrar en los corazones de todos. Caminamos toda la noche de la mano de la Virgen rezando el Rosario.
Fuimos con María porque ella “es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús. Ella es la sierva que se estremece en la alabanza. Ella es la amiga siempre atenta para que no falte el vino. Ella es la del corazón abierto por la espada, que comprende todas las penas. Como madre de todos, es signo de esperanza para los pueblos que sufren. Ella es la misionera que se acerca a nosotros para acompañarnos por la vida, abriendo los corazones a la fe con su cariño materno.” (cf EG 286)
Pasamos la noche en vela. Saliendo desde la parroquia, recorrimos 21km rodeando la ciudad y rezando un rosario completo. Acabamos la vuelta en la playa, celebrando todos juntos la Eucaristía al amanecer



















